Biography
Jordi W. Saladrigas works with found and sought objects and fragments. From these ‘anti‑treasures’ he draws a language that is personal yet universal, bringing them together in meaningful relationships. Colour and textures matter — they show traces of life and the passage of time, lending warmth and humanity to the objects.
His work is ultra‑poor in materials, going beyond Arte Povera and Nouveau Réalisme by adding a figurative, narrative and evocative dimension. Characters and landscapes may appear, with references to distant cultures and primordial places — horizons of the sea, deserts or forests. Many works are ‘emptied landscapes’: a silence or pause that invites contemplation.
Juan Bufill, poet, art critic and photographer.
Reseña (español)
Jordi W. Saladrigas trabaja a partir de objetos y fragmentos buscados y encontrados. Los materiales de su obra pueden ser, por ejemplo, una madera medio despintada encontrada en una playa invernal, una piedra valiosa sólo por su capacidad de evocación o una figura de juguete encontrada en un mercadillo. A partir de materiales así, que son como antitesoros, extrae una poética que es personal, pero también universal, y lo hace mediante la reunión y la relación significativa. Cada elemento forma parte de un sentido que tiene algo de poema visual, de fragmento de una historia, de ensoñación y de reflexión sobre lo real. Importan el color y unas texturas que expresan que allí ha habido vida, y ese paso del tiempo hecho visible otorga calidez y humanidad a los objetos. La obra de Saladrigas es ultra pobre, va más allá del Arte Povera y del Nouveau Realisme, pues añade a la poética de la austeridad y de los materiales no suntuosos y a la expresión mediante objetos, un componente figurativo, narrativo y evocador. En sus obras puede haber personajes y paisajes. Hay referencias a culturas lejanas, exóticas o primitivas, a paisajes primordiales como el horizonte del mar, el desierto o la selva, y a veces el sentimiento de soledad lo expresa una isla o la luna. Muchas de sus obras son paisajes vaciados. Ese vacío relativo es como un silencio o una pausa, quizá como la serenidad tras la tormenta, y aporta las condiciones necesarias para despertar la contemplación. Juan Bufill